eponge 011. Diversidad de formas y de colores
© Thierry Perez
eponge 022. La organización de las esponjas
© Pour La Science
eponge 03 3. Babosas de mar
© Thierry Perez
eponge 04 eponge 05 eponge 06 4,5 et 6. La reproducción de la esponja
© Centro Oceanográfico de Marsella (4 et 5)
y Thierry Perez (6)
eponge 07 eponge 08 eponge 09 7, 8, 9 et 10. Principales especies de esponjas
© Thierry Perez
eponge 11 eponge 09 eponge 10 11, 12 et 13. Algunas otras especies
© Thierry Perez

«Todo sobre la esponja» por el Dr Thierry Perez, Investigador
en el CNRS de Marsella

Las esponjas son conocidas y utilizadas desde la Antigüedad.

Las esponjas de aseo solamente representan una pequeña parte de la diversidad de las especies conocidas en todos los mares del mundo. Se encuentran igualmente esponjas en los lagos y ríos.

Actualmente se conocen más de 8.000 especies de esponjas en todo el mundo, de las cuales el 10 % se encuentra en el Mediterráneo (Axinella polypoides, Axinella vaceleti, Aplysina aerophoba, Baikalospongia...).
Las esponjas pueden ser macizas, esféricas o arborescentes, con capa externa, de diferentes espesores y de todos los colores, ya que una misma especie puede variar de forma y de color en función del lugar donde vive. Se dice que las esponjas son PLÁSTICAS, lo cual quiere decir que su aspecto puede variar mucho, principalmente en función del medio ambiante (luz, hidrodinamismo...).
Más información: World Porifera Database

Las esponjas son animales que se fijan al llegar al estado adulto (en efecto, las larvas nadan), cuyo cuerpo entero está adaptado para la filtración de grandes volúmenes de agua. Las esponjas son pues unas activas filtradoras que crean corrientes de agua y se alimentan reteniendo partículas de tamaño microscópico (detritus, bacterias, algas microscópicas) suspendidas en el agua. Las esponjas son pues suspensívoras.
Las esponjas no tienen ni tejidos ni órganos y la filtración del agua está asegurada por el sistema acuífero: canales y pequeñas cámaras tapizadas de células especializadas (coanocitos) que crean las corrientes de agua y retienen las partículas nutritivas (La organización de las esponjas).
Más información: C'est Pas Sorcier

Las esponjas tienen pocos depredadores. Se conocen numerosas babosas de mar que se alimentan paciendo la superficie de las esponjas (Babosas de mar).

Las esponjas se reproducen por vía sexuada y asexuada. Producen espermatozoides y ovocitos, pero no poseen órganos reproductores. La fecundación es difícil de observar; puede tener lugar en el agua de mar o en el seno de la esponja madre. En este último caso, los espermatozoides son aportados a la esponja madre por las corrientes de agua. El desarrollo de los embriones dura generalmente unas semanas y desemboca en una larva nadadora (larva). Las esponjas pueden ser hermafroditas (un mismo individuo produce los espermatozoides y los ovocitos) o gonocóricos (sexos separados).
En ciertas condiciones (a veces de estrés), las esponjas son capaces de producir brotes que producirán una nueva esponja (brotes). Es una reproducción asexuada.
Al ser cortadas o parcialmente arrancadas (o comidas), las esponjas son capaces de cicatrizar y de regenerar las partes desaparecidas. Esta propiedad permite realizar la espongiocultura (espongiocultura).

Los comerciantes distinguen 400 variedades de esponjas, pero en realidad solamente existen aproximadamente 20 especies comerciales (en el sentido científico) en todo el mundo. Las principales especies comercializadas pertenecen a la familia Spongiidae y a los géneros Spongia, Hippospongia y Coscinoderma.
La especificidad de estas esponjas se debe a su esqueleto, constituido de fibras de espongina, un tipo de colágeno que confiere a estas esponjas «flexibilidad y suavidad».

Hippospongia communis (Lamarck, 1814), la esponja común o «esponja caballo», es la especie más pescada en el Mediterráneo. Puede ser muy grande (varias decenas de centímetros de diámetro). Su red de canales es la más cavernosa, lo que le confiere un remarcable poder absorbente (Hippospongia communis).

Spongia officinalis Linnaeus (1759), «la fina», es una especie muy pescada en el Mediterráneo, de forma y tamaño muy variables, cuyo esqueleto es muy fino y remarcable (vínculo hacia las utilizaciones). Los especialistas reconocen diversas variedades en el Mediterráneo: adriática y mollissima, respectivamente la fina del Adriático (y del Mediterráneo occidental) y la fina de Siria (Mediterráneo oriental). Se trata, a priori, de una sola y misma especie (Spongia officinalis).

Spongia lamella (Schulze, 1879), «la oreja de elefante» mediterránea, denominada durante mucho tiempo Spongia agarcina, es de hecho, una especie del Océano Índico. Esta esponja tiene una forma característica que la hace inconfundible cuando es de tamaño adulto. Su esqueleto es extremadamente fino (Spongia lamella).

Spongia zimocca (Schmidt, 1862), la tsimoucha, es una especie que se encuentra únicamente en el Mediterráneo oriental, con una original forma de crecimiento y un esqueleto extremadamente fino

Reconocer y pescar las esponjas es cosa de especialistas. Existen numerosas especies, con formas y colores muy parecidos a los de las esponjas comerciales (Scalarispongia scalaris,Ircinia oros, Sarcotragus sp.). Lo que las distingue es la naturaleza de su esqueleto de espongina, que hace que no sean aptas para cualquier utilización. Por otro lado, de igual modo que las especies comerciales, estas esponjas están amenazadas por las perturbaciones medioambientales.
Armadores, no tocar, por favor.

La explotación del medio marino como fuente potencial de productos naturales bioactivos para las estructuras originales, está en pleno apogeo. El océano, que cubre el 70 % de la superficie terrestre, abriga casi la mitad de la biodiversidad total de nuestro planeta. A día de hoy han sido aisladas de organismos marinos más de 6.500 moléculas naturales, cuya tercera parte de este recurso lo representan las esponjas. Por el momento, solamente el 1 % de estas moléculas presenta un potencial farmacológico. A día de hoy han sido comercializados cuatro medicamentos de origen marino y una quincena de candidatos suplementarios se encuentran en diversos estados de las fases clínicas previas al desarrollo del medicamento.
Más información: ECIMAR